Reflexiones, experiencias y todo aquello que me ayude a subir, desplegando alas, volando juntos...

sábado, 12 de noviembre de 2016

NUEVO SUEÑO CON CRISTALES; EL VIAJE EN TREN.

Hola a todos!, de nuevo un sueño con un cristal de cuarzo esta noche, y ya van muchos. Lo he titulado; En el tren:
Estoy viajando en un tren muy extraño, parece antiguo pero a la vez es como de juguete. Mi hermana está conmigo. En un momento dado el vagón, que es muy espacioso y con mucha luz, traquetea mucho. Me asomo al exterior y no veo vía de tren, además estamos entrando en un sitio muy inquietante porque es al mismo tiempo selva y playa. No se como saldremos de allí, el tren hace un giro, le cuesta, yo veo la arena y muchas hojas en el suelo, pero no hay vía!. Dentro del agua que corre hacia la orilla del mar veo unos cuarzos biterminados tan grandes que me asombro, nunca antes había visto en vivo unos cristales tan grande.
Dentro del tren unas mujeres cocinan, yo pienso que está muy bien, pero que no comeré nada porque no tengo hambre. Seguimos el viaje, ahora el tren entra en las entrañas de una especie de cueva, aunque dudo que sea una cueva, ya que de algún lado vienen sonidos y una luz. El suelo del vagón, y de todo el tren, se ha convertido en una especie de puente colgante hecho de maderas forradas con telas de distintos colores y grosores, por donde tenemos que pisar. A mi me divierte hacerlo mientras el tren está en marcha.
Me llega el olor de la tierra, las paredes son rocas llenas de mineral, veo las diferentes formaciones. Entonces pienso que es un mina. Al lado del vagón, casi ronzándolo, hay muchas rocas, el tren está siempre en marcha, entonces veo sobre una de las rocas un cuarzo, mas que verlo, lo intuyo, ya que no hay buena luz, se perciben las sombras. Yo lo cojo rapidamente, es una punta de cristal ahumado mas grande que mi mano. Al cojerla siento que no debería hacerlo, porque es un cuarzo equilibrador, alguien lo dejó allí por una razón muy poderosa que tiene que ver con la sanación energética de la Tierra.
Lo he guardado entre mi pantalón y mi jersey, en mi barriga, y espero que nadie se haya dado cuenta pero hay una mujer, es policía o doctora, o jefa, o todo a la vez, y ella me ha visto. Se acerca a mi, quiere saber lo que he hecho con el cuarzo, yo me hago la tonta, me separo de ella
. Después observo escondida en una habitación del vagón el cuarzo, es muy hermoso, ligeramente ahumado, tiene un filamento de cobre en su interior, que casi llega de base a punta. En su centro hay unas lucecitas brillantes de varios colores que cosntantemente parpadean. Entonces pienso que he hecho mal cojiendo el cristal. El cristal está vivo y lo he sacado de su sitio. Arrepentida, lo guardo en un cajón de un mueble, viene entonces la mujer policía, doctora, jefa y me pregunta que hago, yo la vuelvo a esquivar.
Regresamos al vagón, el vaje sigue, el tren se mueve con rapidez, veo que todo el vagón se ha cubierto de flores, guirnaldas de todos los colores, por todas partes. Me siento contenta pero no dejo de pensar en el cristal. Tengo que volver a verlo, después de pasear por el vagón y conversar con gente quiero ir a recuperarlo, pero las cocineras tienen hecha la comida, una sopa de verduras, yo no tengo hambre, aún así la pruebo y no me gusta porque es una sopa triste.
Me voy a buscar el cristal, la doctora, policía jefa me persigue, tengo que darme prisa, el tren se mueve mucho, llego a la habitación y veo a dos hombres, son ladrones y están buscando tesoros. preocupada abro mi cajón y envuelto en unos papeles marrones está el cristal. lo cojo y lo observo, es muy bonito, ahora hay mas luz y puedo observarlo mejor. Parece brillar mas. Los hombres me han visto y viene hacia mi, yo les dirijo la punta del cristal hacia ellos y caen al suelo, del cristal salen unas vibraciones muy fuertes que yo noto en mis manos y esas vibraciones han paralizado a los hombres, pero no están muertos, solo están sobrecargados de energía. Comprendo el poder del cristal, y que no debe de usase para el uso personal, Es un cristal equilibrador telúrico. La doctora policía jefe entra en la habitación y me lo coje de las manos. Y fin, gracias por leerme hasta el final!!!.

sábado, 13 de agosto de 2016

LIMPIAR EL AURA CON PALO SANTO

¿Cómo limpiar tu aura con Palo Santo? Es muy sencillo, solo sigue estas fáciles instrucciones:
AGRADECIMIENTO:
Primero que nada agradece a la madre tierra por la madera que vas a prender para transmutar la energía que ya no sirve más a tu propósito.
Agradece a la madera por la labor que hará en limpiar con su humo sagrado tu cuerpo físico y tus cuerpos sutiles, (estos son los que acompañan a tu cuerpo físico) Pide a tus ángeles, arcángeles, guías y maestros que te ayuden en la limpieza de tus cuerpos sutiles y chakras.
PROCEDIMIENTO DE LA QUEMA:
Enciende la varita y sopla hasta que comience a soltar su humo sagrado, bendícela para tu mayor bien.
PASE DEL HUMITO:
Comienza desde la coronilla de tu cabeza a limpiar tu aura como si hicieras círculos concéntricos en dirección a las manecillas del reloj, y ve bajando por la línea media de tu cuerpo físico hasta tus pies, limpia también la planta de tus pies con el humo, pásalo por detrás de tu espalda a la altura del chackra base y permite que el humo retire de ti, cualquier energía que no esté alineada al amor incondicional.
RUEGO FINAL:
Pide que todo lo que ha limpiado el humo del Palo Santo se vaya a la luz para ser transmutado en amor incondicional.
AGRADECIMIENTO:
Al terminar puedes decir. Gracias, Padre, Madre / Dios, Diosa y a la madre tierra. Gracias a los seres de la vibración de amor que me han ayudado. Hecho está, Hecho está, Hecho está.

 NOTA: Puedes volver a reutilizar la varita. Recuerda siempre agradecer a los elementos que nos ayudan a depurar nuestros campos de energías de baja vibración que no correspondan a nuestro propósito.

martes, 19 de julio de 2016

NUESTRO NOMBRE ES EL PRIMER CONTRATO QUE CARGAMOS

Cuando bautizamos a un hijo debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad. Evitemos por tanto los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos. Los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y que condicionan nuestra vida. Un nombre repetido es como un contrato al que le hacemos una fotocopia, cuando en el árbol genealógico hay muchas fotocopias el nombre pierde fuerza y queda devaluado. Según Cristóbal Jodorowsky, el nombre tiene un impacto muy potente sobre la mente. Puede ser un fuerte identificador simbólico de la personalidad, un talismán o una prisión que nos impide ser y crecer.
En los árboles narcisistas cada generación repite los mismos nombres de sus ancestros y con ello se repiten los destinos. ¿Atraen ciertos barrios a personas cuyo estado emocional corresponde al significado oculto de esos nombres? Alejandro Jodorowsky dice que en Santiago de Chile vivió en La plaza Diego de Almagro, un lugar que él sintió como oscuro y triste. Resulta posible pensar que ese lugar era el reflejo de su interior en aquel momento de su vida. Diego de Almagro fue un conquistador frustrado. Por engañosos consejos de su cómplice Pizarro, partió de Cuzco hacia las tierras inexploradas del Sur creyendo encontrar templos con tesoros fabulosos. Después de muchas calamidades volvió como alma en pena a Cuzco, donde su traidor socio, no queriendo compartir las riquezas robadas a los incas, lo hizo ejecutar.
Podemos dedicar unos minutos a observar el lugar donde vivimos: en la calle de un poeta, de una santa benefactora, de un descubridor o tal vez en la de un general asesino. Nada es casual, el mundo es como un espejo que nos refleja, cada vez que realizamos una mutación interior también cambia nuestro exterior, son señales del Universo a veces.

¿Podríamos decir que los nombres tienen una especie de frecuencia que sintoniza con ciertos receptores? ¿Qué tipo de receptores?

Inconscientemente nos sentimos atraídos por cientos nombres que reflejen lo que somos (a veces son exactos y otras veces están ocultos detrás de máscaras, sólo hay similitudes léxicas o fonéticas): Nuestra parte sana y positiva es un receptor que sintoniza con ciertos nombres, porque nos hacen gozar y sentirnos seguros.
Nuestra parte enferma y negativa es otro receptor que sintoniza nombres determinados, porque hay una intención supraconsciente de resolver el conflicto. Reflexionemos de nuevo en los nombres de lo que hemos atraído a nuestro mundo:
  • El nombre de nuestra empresa, centro de trabajo, escuela…
  • El nombre de nuestra pareja, amigos, jefes, profesores…
  • Personas que se cruzan en nuestro camino por “accidente” y se llaman exactamente igual que nuestro padre (o madre, hermano,etc.)

¿Hay una programación inscrita en nuestro nombre y apellidos?

Según nos cuenta Alejandro Jodorowsky, tanto el nombre como los apellidos encierran programas mentales que son como semi­llas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas veneno­sas. En el árbol genealógico los nombres repetidos son vehícu­los de dramas.
Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el nombre del desaparecido. Eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos. Cuando una hija lleva el nombre de una antigua novia de su padre, se ve condenada a ser “la novia de papá” durante toda su vida. Un tío o una tía que se suicidaron convierten su nombre, durante varias generaciones, en vehículo de depresiones. A veces es necesario, para detener esas repeticiones que crean destinos adversos, cambiarse el nombre. El nuevo nombre puede ofrecernos una nueva vida. En forma intuitiva así lo comprendieron la mayoría de los poe­tas chilenos, todos ellos llegados a la fama con seudónimos.

¿Hay ejemplos que nos permitan comprender la importancia del nombre?

Nuestro nombre nos tiene atrapados, ahí está nuestra “individualidad”.
  • Barrick Gold (gold significa oro en ingles) se convirtió en el mayor productor de oro del mundo.
  • Brontis “voz de trueno” se dedica al mundo del teatro con una potente voz…
  • María, Inmaculada, Consuelo se asocian a la pureza, la virginidad, nombres que exigen perfección absoluta, que nos limitan.
  • Miguel Ángel, Rafael, Gabriel, los nombres de ángeles dan problemas con la encarnación.
  • César, poderoso y asociado a la ambición.

¿Cómo sé si el nombre que he recibido me perjudica?

Estudiar los nombres del árbol genealógico es igual que acceder al inconsciente. En los nombres encontramos secretos. Es importante ver cómo funciona el nombre que nos dieron. Algunas cuestiones: Lo primero es saber la persona que nos nombró. ¿Papá?, ¿mamá?, ¿abuelo?, ¿la hermana?, ¿el padrino?… El que nombra, toma poder sobre lo nombrado y no es lo mismo llamarme Micaela por mi abuela paterna, si el nombre se le ocurrió a mi padre para repetir el nudo incestuoso, o por mi madre, para ser aceptada en la familia de mi padre, dándole una hija-clon de su suegra.

¿De pequeño me gustaba mi nombre o me hubiese gustado llamarme de otra manera?

Los niños tienen una intuición especial y una fresca desinhibición que les permiten rechazar de pleno lo que les contamina. Investigar de donde viene nuestro nombre:
  • Si es de algún familiar, es bueno analizar su destino y los caminos que recorrió en su vida, porque probablemente venimos a repetirlos. Llamarse René después de un hermano muerto, es cargar con él toda la vida.
  • Si es de alguien significativo para quién nos nombró, nos caerá la carga de darle a éste lo que el otro no le dio.
  • Si es de algún personaje histórico, novelesco, as del fútbol o princesa de Mónaco, viviremos frustrados y fracasados si no seguimos el guión.
  • Si es por algo material, adquiriremos las propiedades de ese elemento. Por ejemplo, si me llamo por la muñeca de mi hermana, me convertiré en su muñeca, ella jugará conmigo, me dominará.
  • Si me llamo por algo inmaterial, tenderé a fines abstractos ideados por nuestros padres, desatendiendo lo real e incluso, por oposición a ellos, llegaré a materializar lo contrario a lo que llevo escrito en el nombre. Llamarse Libertad, Paz, Luz, no siempre es sinónimo de ser libre, vivir en paz y tener las cosas claras.
Los diminutivos: “Me llamo Manuel como mi abuelo, pero me dicen Manolito”, han proyectado en ti la figura de tu abuelo, pero tienes prohibido crecer y superarlo. Los nombres compuestos: “Me llamo José Luís, por mi padre y mi abuelo”. Pobre de ti si la relación entre ellos era farragosa. Me llamo “María José”, como dice Jodorowsky, “¡Catástrofe sexual!”. Los nombres feminizados o masculinizados: Mario, Josefa, Carmelo, Paula, corresponden a deseos frustrados de que naciéramos del sexo contrario.

¿Por qué no cambiarnos de nombre cuando este va cargado por un lastre que nos inmoviliza?

Nos aterra cambiarnos de nombre ya que tememos que dejaremos de ser reconocidos por nuestro clan. Tememos no ser reconocidos, ni identificados, no ser amados es el mayor temor que tenemos. Somos seres gregarios y pensamos que podemos morir si nuestro “clan” nos abandona, lo que es una herencia de nuestro cerebro arcaico.
Metafóricamente, el nombre que nos dan los padres es como un archivo del GPS que nos va indicando caminos digitalizados y guardados en la memoria familiar. Al nacer, nos instalan el archivo y vamos deambulando por el mundo por rutas más o menos pedregosas y abruptas, pero nos sentimos como en casa, porque ya fueron trazadas por el sistema operativo del árbol. Cambiarnos de nombre es arrojar el GPS por la ventanilla del coche y empezar a ver y a recorrer nuevos caminos, conquistar territorios que no habían sido archivados por nuestro árbol.
Es hacernos cargo de nuestro propio destino.

¿Cómo entonces llamar a nuestros hijos cuando nacen?

Alejandro Jodorowsky afirma que cada uno tenemos un nombre (podemos hacer aparecer a nuestro guía interior y pedirle nuestro nombre en un ejercicio de meditación o de visualización) que viene con nosotros incluso antes de ser concebidos. Es posible que durante la gestación, este nombre les llegue al mismo tiempo a ambos padres de forma telepática, si tienen suficiente capacidad de percepción. Si no es así, es el niño el que debe nombrarse más adelante. En el caso de tener que decidir como llamar al bebé, el nombre no debe haber existido en la historia de su árbol genealógico, ni haber pertenecido a personas o ideales de los que lo nombran.

¿Qué haremos con nuestro nombre?

Si nos encontramos que nuestro nombre encaja con algunos puntos de lo aquí descrito, podemos hacer que nos empiezen a llamar por el segundo nombre, por ejemplo Dolores Carolina, si te llaman de pila Dolores y ya por sí el Dolores trae una carga, podemos hacer que empiezen a llamarte Carolina o el segundo nombre, o por ejemplo Carlos Antonio donde Carlos se repite en generaciones con ancestros de destino trágico, comenzar a llamarnos Antonio, no es fácil pero de una manera comenzamos a reprogramar.
-Alejandro Jodorowsky-
 http://consejosdelconejo.com/2015/11/09/nuestro-nombre-es-el-primer-contrato-que-cargamos/

domingo, 26 de junio de 2016

LA PUNTA DE CUARZO ROSA.

Nuevo sueño con cristales. (Ya perdí la cuenta)
 Estaba yo en una pequeña colina, rodeada  de amigos, conversando y paseando, el ambiente era muy bonito y tranquilo. Realmente estábamos disfrutando el paseo. En esto que tengo un atisbo de lucidez en el sueño y pienso; "que bien lo estamos pasando, me doy cuenta de que sueño, y es exactamente el sueño que quiero tener". Después pierdo esa conciencia pero mi sueño sigue adelante. Nos sentamos todos alrededor de unas mesas bajas y anchas que están el la cima de la colina. Las mesas parecen estar repletas de piedras, arena blanca, yo las observo intrigada. Alguien del grupo me indica que bajo las mesas también hay cosas, yo alargo mis brazos, ya estamos comodamente sentados todos, y levanto una especie de mantel blanco descubriendo un montón de cristales de cuarzo. Puntas enormes de silicio brillaban con reflejos de todos los tonos del arco iris. Como siempre que tengo estos sueños siento deseos de cogerlos y adueñarme de ellos, como si los necesitara de alguna manera, pero los miro y en ese momento vuelvo a despertar dento del sueño y pienso; " vale, no los cojo, porque de todas formas no me los voy a poder llevar conmigo, estoy soñando!". Al momento siguiente veo una maravillosa punta de cuarzo rosa, muy ancha y como de unos 30 cms de alto. La tomo entre las manos y la pongo sobre la mesa para observarla mejor. Su color rosa intenso es espectacular, jamás había visto un color así, en el plano físico no existe, pienso en el sueño que eso es debido a que la vibración de ese tono es muy diferente en el plano astral, que de algún modo en ese plano las frecuencias de luz en los colores se liberan de impedimentos que encuentran en el mundo físico. Estoy pensando todo esto cuando veo aparecer unos filamentos dorados dentro del cuarzo. Son como unos hilos dorados que brillan mucho, están perfectamente alineados, en orden, dentro de la pieza, y cada "hilo dorado" forma un pequeño lacito, como un bucle. Junto a mi hay alguien, no veo quien es en el sueño, pero siento que me está transmitiendo por mente estas palabras; "Así está formado el interno del cuarzo, hay un orden, y eso que ves es mucho mas valioso que el oro, es LUZ".
Hasta aquí recuerdo, pero se que el sueño siguió...

sábado, 27 de febrero de 2016

EL CEREBRO Y LOS SUEÑOS.

Dormimos para poder vivir, aproximadamente 1/3 de nuestra vida, en una vida de unos 80 años son un promedio de 25 años durmiendo, y de ellos alrededor de unos seis años la pasamos soñando, de modo que es lógico pensar que todo ese tiempo no está tirado a la basura, hoy en día la ciencia avala mediante pruebas y estudios del sueño que no es un tiempo perdido, cosa que nuestros más remotos antepasados ya conocían.
Durante el sueño ligero, al comienzo del ciclo del sueño nocturno, la corteza cerebral está relativamente inactiva. Ciertos transmisores como la acetilcolina o las aminas ( dopamina, noradrenalina) disminuyen. La acetilcolina es un neurotransmisor de las neuronas motoras, de las fibras parasimpáticas, y es por tanto la responsable de la estimulación muscular. Pero también es esencial para almacenar y recuperar recuerdos. Por otro lado, la melatonina es un somnífero natural, creado por nuestro propio organismo, que cuando tenemos hábitos regulares de descanso nocturno se activa conforme esos hábitos, y es cuando comenzamos a sentir que tenemos deseos de ir a descansar.

 El neurotransmisor del Sistema Nervioso Central necesario para elaborar la proteína de la melatonina es la Serotonina, sustancia que se relaciona con la conciencia humana. Según  estudios científicos, la melatonina es fabricada en la glándula pineal, en el centro del cerebro, desde donde se segrega en altas dosis desde el anochecer hasta el amanecer.
Así mismo, la Seratonina es la encargada de fijar nuestros recuerdos y aprendizajes durante las horas de sueño.
Durante ese tiempo, nuestro cerebro regula su actividad enlenteciendo algunas partes y dando actividad a otras. Se podría decir que tenemos dos cerebros, uno es diurno, preparado para afrontar las contingencias del día, y otro es nocturno, imaginativo e intuitivo. 

Tanto si imaginamos, como si soñamos durante el dormir, en nuestro cerebro se activan las mismas áreas. Creemos aquello que imaginamos, la realidad la forman nuestras creencias haciéndonos ver en nuestro cerebro una representación del mundo exterior, y, así mismo, durante el sueño, vemos una representación de nuestro mundo interno.
Las personas ciegas de nacimiento no sueñan con imágenes, puesto que carecen de ese referente visual, pero imaginan otros estímulos y sensaciones de sí mismos y del entorno, y pueden de esa forma también soñar contenidos elaborados en sus recreaciones oníricas.


Durante una noche entera de descanso en el sueño, se fijan las memorias en el cerebro, y se consolidan aprendizajes del aparato motor del cuerpo, este es uno de los motivos por los que los bebés pasan tanto tiempo durmiendo, pues cada cosa que hacen es nueva para ellos. Los niños tienen sueños "primarios", no muy elaborados porque necesitan aprender a aceptar las cosas que les suceden.
También reparamos nuestro aparato psíquico, sobretodo durante las primeras fases del ciclo del sueño, porque las dedicamos a evaluar los contenidos del día repasando mentalmente todo aquello que nos ha afectado durante el día o los días anteriores, pero que no ha tenido una gran importancia para nosotros. A medida que ampliamos los ciclos del sueño, éstos se vuelven más ricos en contenidos, mas elaborados, hasta llegar a la fase paradójica o fase REM ( rapid eyes moviment), donde el sueño se desborda en imágenes y sensaciones de todo tipo. Precisamente una de las características de las ensoñaciones es que tienen un componente emocional muy acentuado, durante los sueños sentimos miedo, ansiedad, felicidad, angustia, etc...Según cierta teoría que procede del psicoanálisis de Freud, esto serviría para que el cerebro procesara los conflictos emocionales de la persona.

Algunas clases de sueños;
sueños primarios; tienen que ver con las funciones orgánicas básicas. Los niños cuando son muy pequeños suelen tener la mayoría de sueños así.
sueños terapéuticos; donde elaboramos una historia que tiene que ver con algún tipo de autosanación.
sueños de resolución de problemas; es el clásico"lo consultaré con la almohada"
Sueños densos, pesadillas; casi siempre nos advierten de la existencia de un conflicto o trauma escondido en nuestro subconsciente y que pide ser resuelto.
sueños iniciáticos; donde la persona percibe que se le otorga un permiso o don especial, algo espiritualmente muy valioso para el soñador y que tiene que ver con su evolución.

lunes, 7 de diciembre de 2015

SOLSTICIO DE INVIERNO, LA CASA FRÍA.

El año es un círculo. La estación del invierno se vuelve primavera; de ésta nace el verano y finalmente viene el otoño para completar el año. El círculo del tiempo jamás se interrumpe. Su ritmo se refleja en el día, que también es circular. Primero es el alba que nace de la oscuridad, crece hacia el mediodía y decrece hacia el atardecer hasta que se vuelve la noche. El ser humano vive en el tiempo; por lo tanto, su vida es circular. Venimos de lo desconocido. Aparecemos sobre la Tierra, vivimos en ella, nos alimentamos de ella y llegado el momento volvemos a lo desconocido. El mar sigue ese ritmo; la marea fluye y refluye. Es como el aliento humano que entra, llena el pecho y vuelve a partir.
El círculo le da una bella perspectiva al proceso de envejecer. A medida que envejeces, el tiempo afecta a tu cuerpo, a tus vivencias y sobre todo a tu alma.(...)
Puesto que estamos hechos de arcilla, el ritmo exterior de las estaciones en la naturaleza se reproduce en nuestros corazones (…)
Hay cuatro estaciones en el corazón de arcilla. Cuando es invierno en el mundo natural, los colores se desvanecen, todo es gris, negro o blanco, Los paisajes y los bellos colores empalidecen. La hierba desaparece y la Tierra misma se congela en un estado de desolada retracción. En el invierno, la naturaleza se retira, El árbol pierde sus hojas y se vuelve hacia su interior. Cuando es invierno en tu vida, sufres dolor, dificultades o agitación. Lo mas prudente es imitar el instinto de la naturaleza y retirarte hacia tu interior. Cuando es invierno en tu alma, no conviene iniciar nuevos emprendimientos. Es mejor ocultarse, refugiarse hasta que pase el tiempo vacío y desolado. Tal es el remedio de la naturaleza, que se ocupa de sí misma en la hibernación. Cuando padeces un gran dolor en tu vida, tu también debes buscar refugio en tu propia alma.”
John O'Donohue,
El libro de la sabiduría Celta.



Vienes de un otoño y vas hacia una primavera, pero nada te excusa de pasar por un frío invierno, y en ese trayecto te conocerás un poco mas intimamente, si es que sabes verte por dentro. Confía, solo confía. Que cada respiración te lleve mas cerca de la puerta de las flores, que cuando añores el calor del Sol
sepas encontrar tu propio calor, que te abrigue la capa de la amistad y que la semilla que plantas hoy sea mañana un verde tallo.
En esta estación del año, cuando la Tierra y el Sol se hallan tan lejanos uno de otro, parece que su Luz apenas nos calienta, la quietud del Sol solo es apariencia. El ser humano teme que esa lejanía se haga realidad y llama al Sol, intenta atraerlo de nuevo hacia sí de la manera que puede; invocándolo, orando, con ofrendas y magias. La oscuridad y el frío son sinónimo de muerte, la Luz es el nacimiento, la regeneración. ¿Pero qué sería de lo uno sin lo otro?. El embrión humano se gesta dentro del vientre materno, con los ojos cerrados al mundo, a oscuras, ¡y es el inicio de la vida!. La semilla se planta en la tierra y aún así crece, también en oscuridad.
Nuestros mas antiguos antepasados temían sobremanera los días oscuros y ofrecían lo mejor que tenían, sacrificándolo, para que retornase la Luz. Numerosas culturas han sublimado este miedo a la oscuridad creando ídolos, dioses de Luz, a los cuales han otorgado grandes poderes, físicos o espirituales, de ese modo su supervivencia como grupo tenía un “salvoconducto” en la oscuridad. Cristo dijo; “Yo soy la Luz del mundo”. Buda llegó a la Iluminación. En el antiguo Egipto se rendía culto al Rey Sol, en la figura del Faraón. Y tantas otras culturas a lo largo del Planeta. 
 
El pueblo Celta tuvo su particular visión acerca de la llegada de la noche mas larga del año, la del 21 de Diciembre en el hemisferio Norte, como siempre, tan unificada con el mundo natural. Se llamó la celebración de Yule, y consistía en plantar un árbol en el bosque. Un pequeño arbolito, apenas un delgado tronco al cual se despojaba de toda rama, se regaba y cuidaba pues en la primavera debía de estar fortalecido y esplendoroso, como símbolo de victoria ante la crudeza del invierno.
En los ritos católicos se pactó celebrar la buenanueva del nacimiento del Cristo en estas mismas fechas con un fin parecido; preparar las almas para que no se enfríen con la llama de la salvación eterna; la llegada del Mesías, nuestro Salvador. Todo es simbólico. Los romanos celebraban bailes, comidas, juegos, en la fecha del solsticio para contentar a Saturno, su dios oscuro.
Lo que yo os propongo es un ritual que sincretiza varias de estas tradiciones. Se trata de lo siguiente;
Comprobar que la luna esté en fase llena, este año será entre los días 17 y 18 del mes de diciembre, conseguir los siguientes elementos:
Una vela blanca
Un vasito de agua
Un sobre de semillas (pensamientos, claveles, etc.)
Una pequeña maceta con tierra
Un papel donde habremos escrito la siguiente bendición de inspiración celta:

Que sea bendecida tu casa.
Que comprendas que tu cuerpo es amigo de tu alma.
Que tengas paz y júbilo en las sagradas puertas de tus sentidos.
Que comprendas que la santidad es atenta y esto te permita celebrar el misterio del Universo y las posibilidades de tu presencia aquí.
Para ti y para los seres del mundo.
Que así sea.

En primer lugar elegiremos un momento propicio para abrir nuestro ritual, sin prisas ni interrupciones, disfrutando de cada instante y poniendo nuestra conciencia en el acto sagrado. Una vez tengamos claro el espacio donde lo vamos a hacer, lo limpiamos y comenzamos por encender la vela blanca, con la mano derecha dibujaremos tres cruzes sobre la llama. La vela no debe apagarse, y es preferible ponerla sobre un plato plano para que pueda arder libremente.
Tomamos las semillas y la maceta y las plantamos cuidadosamente, sin hundirlas demasiado en la tierra, tomamos a continuación nuestro vasito de agua y lo bendecimos igual que hicimos con la vela, regamos la maceta, ponemos nuestras manos juntas palmas abajo sobre ella y recitamos la bendición en voz alta.
Cuando la vela termine de arder se considera acabado el ritual.
La oración se puede recitar tantas veces se quiera, no solo dentro del ritual, sino que también se puede tener a mano siempre que se desee. Eso da fuerza a la planta, y, como ya habreis supuesto, la semilla es una metáfora de nuestra alma, que en el transcurso del invierno vais a cuidar, que no le falte el agua, sin ahogarla, la luz y el calor, sin secarla, hasta que la primavera nos regale su presencia en el mundo.